{"id":814,"date":"2022-04-03T14:43:49","date_gmt":"2022-04-03T14:43:49","guid":{"rendered":"http:\/\/izarabatres.com\/?p=814"},"modified":"2022-04-03T14:43:49","modified_gmt":"2022-04-03T14:43:49","slug":"premio-mundial-de-poesia-fernando-rielo-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/izarabatres.com\/index.php\/2022\/04\/03\/premio-mundial-de-poesia-fernando-rielo-2016\/","title":{"rendered":"PREMIO MUNDIAL DE POES\u00cdA FERNANDO RIELO 2016"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\">Izara Batres, ganadora del Premio Mundial de Poes\u00eda Fernando Rielo 2016, con el poemario \u00abTr\u00edptico\u00bb. MUESTRA DE POEMAS de su libro anterior, \u00abEl fuego hacia la luz\u00bb, con prefacio de Luis Eduardo Aute y Emilio Ruiz Barrachina<\/h2>\n<p>Prefacio al libro, por Luis Eduardo Aute:<\/p>\n<p>Arden estos poemas de Izara Batres y,\u00a0 efectivamente, son \u00abfuego hacia la luz\u00bb, fuego que, en su viaje hacia la luz,\u00a0 alimenta la voluntad de renacer de las propias\u00a0 cenizas.<\/p>\n<p>Original y complejo este poemario. Su t\u00edtulo <em>El fuego hacia la\u00a0 luz <\/em>es traducci\u00f3n al castellano de su nombre propio en euskera: Izarasua. La\u00a0 met\u00e1fora se refiere a la esencia del hombre o del poeta: la llama que sue\u00f1a ser\u00a0 inmortal. Sin embargo, esta selecci\u00f3n de poemas no es exactamente un\u00a0 autorretrato, o no lo es siempre. Hay tramos que deben identificarse con su\u00a0 itinerario biogr\u00e1fico, tanto emocional como reflexivo, y otros m\u00e1s alejados de\u00a0 su vida en los que profundiza a trav\u00e9s de la\u00a0 imaginaci\u00f3n. [\u2026]<\/p>\n<p>Luis Eduardo Aute<\/p>\n<p>Pr\u00f3logo de Ruiz Barrachina:<\/p>\n<p>\u00abAmad hasta la muerte\u00bb, es el \u00faltimo\u00a0 verso del libro y perdonad que comience desvel\u00e1ndolo, pero es el broche que\u00a0 cierra este collar de versos, circular, engastado con luces de Nueva York y\u00a0 desgarros \u00edntimos. Una poes\u00eda directa, sobria y profunda, teje los versos de\u00a0 este poemario que destila color, oto\u00f1o, melancol\u00eda, amor y esperanza entre sus\u00a0 p\u00e1ginas. Izara Batres, con versos libres, afrontando una poes\u00eda sin tapujos, \u00abnos sumerge en su idea del hombre elev\u00e1ndose hacia la esfera atemporal\u00bb, seg\u00fan\u00a0 sus propias palabras, \u00abque mira m\u00e1s all\u00e1 de las cosas y desea salir del\u00a0 condicionamiento del tiempo y del espacio (y por supuesto de los\u00a0 condicionamientos sociales) para ser realmente libre e inmortal\u00bb en su deseo de\u00a0 vivir en la tranquilidad y la esperanza de quien sabe irrecuperable un esfuerzo\u00a0 entregado al tiempo que no tiene retorno. [\u2026]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO<\/strong><\/p>\n<p>I<br \/>\nEl poeta y el tiempo<\/p>\n<p>Una esfinge,<br \/>\nsobre el milagro nocturno<br \/>\nde la tierra azul,<br \/>\nbaja sus p\u00e1rpados de infinito y arena.<br \/>\nSe suceden los instantes, las liras.<br \/>\nDespacio, el tiempo cierra el libro<br \/>\nde la luz y la belleza.<br \/>\nAlg\u00fan deseo lejano, de medianoche,<br \/>\nvolando hacia la inmensidad del fuego,<br \/>\nse derrama en versos.<br \/>\nEl poeta y el tiempo,<br \/>\ncomo en una persecuci\u00f3n err\u00e1tica,<br \/>\nmueren de suicidio,<br \/>\npor exceso de amor a la vida.<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>Manhattan Blues<\/p>\n<p>Dame la mano.<\/p>\n<p>Ven conmigo para que te explique la fina trama de la iron\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfNo es verdad que, a punto de la noche,<\/p>\n<p>cuando el cielo se convierte en un oc\u00e9ano de luces<\/p>\n<p>bajo la ciudad de Nueva York,<\/p>\n<p>t\u00fa enciendes un cigarro y respiras,<\/p>\n<p>y dejas que las cosas bailen al comp\u00e1s de alg\u00fan viejo <em>blues<\/em>?<\/p>\n<p>\u00bfEs cierto que, todav\u00eda, en Central Park<\/p>\n<p>se desintegran los cometas,<\/p>\n<p>y, m\u00e1s tarde, caminando por la Quinta Avenida,<\/p>\n<p>los \u00e1rboles son de oto\u00f1o?<\/p>\n<p>T\u00fa nunca me contaste el secreto invisible<\/p>\n<p>para hacer de esta distancia lo que hicimos;<\/p>\n<p>para que, una vez, desde la ventana de uno de esos rascacielos<\/p>\n<p>le dieras la vuelta a mi vida.<\/p>\n<p>Es gracioso que recuerdes los paseos por Greenwich Village<\/p>\n<p>entrelazados con la sutil f\u00e1bula de ni\u00f1ez.<\/p>\n<p>Y el puente de Brooklyn,<\/p>\n<p>como un gigantesco caballo \u00e9pico,<\/p>\n<p>dorado y llameante,<\/p>\n<p>cabalgando sobre las aguas de fuego, al atardecer.<\/p>\n<p>La noche es una descomunal alfombra de versos<\/p>\n<p>que has desnudado y tendido a nuestros pies<\/p>\n<p>infinitas veces,<\/p>\n<p>con un solo gesto de tus dedos.<\/p>\n<p>Un solo brillo infinito con el que admirabas<\/p>\n<p>los objetos de las tiendas antiguas,<\/p>\n<p>y esa febril emoci\u00f3n<\/p>\n<p>de las hermosas tardes de primavera frente al lago,<\/p>\n<p>suspendidas en el tiempo.<\/p>\n<p>Pero aquella pasteler\u00eda,<\/p>\n<p>en la que fuimos unos deliciosos chalados<\/p>\n<p>en busca del aroma blando y caliente, al amanecer,<\/p>\n<p>se ha confundido, absurdamente,<\/p>\n<p>con el hormig\u00f3n,<\/p>\n<p>silenciada, como una estructura sin ojos.<\/p>\n<p>Y nosotros\u2026<\/p>\n<p>\u00bfnos hemos perdido?<\/p>\n<p>Cu\u00e9ntame esa peque\u00f1a inconsistencia<\/p>\n<p>que te convierte en lo que me ayuda a respirar.<\/p>\n<p>Me pareces de brisa cuando te imagino<\/p>\n<p>con una copa elegante en la mano,<\/p>\n<p>m\u00fasica jazz en tu apartamento de Frank Lloyd Wright,<\/p>\n<p>el cuerpo esbelto, la gabardina,<\/p>\n<p>y una mirada de miel, infinita, a trav\u00e9s del cristal,<\/p>\n<p>derramando melancol\u00eda<\/p>\n<p>sobre las calles y los ritmos de Nueva York.<\/p>\n<p>Memorias agridulces de los d\u00edas felices,<\/p>\n<p>del fren\u00e9tico esplendor en las avenidas,<\/p>\n<p>y la sucesi\u00f3n de lunas y esfinges<\/p>\n<p>que habitan las noches de la gran ciudad.<\/p>\n<p>\u00bfCrecer\u00e1n, esta vez, las flores de primavera en <em>Little Italy<\/em>?<\/p>\n<p>\u00bfRegresar\u00e1s a ese laberinto de im\u00e1genes<\/p>\n<p>que es Broadway con la 42?<\/p>\n<p>Escr\u00edbeme un verso y yo te regalo<\/p>\n<p>la mejor de mis sinfon\u00edas.<\/p>\n<p>Tal vez as\u00ed lleguemos al acuerdo perfecto;<\/p>\n<p>\u00e9se que no divide nuestros tiempos y nuestras vidas.<\/p>\n<p>Y quiz\u00e1 yo est\u00e9 ah\u00ed;<\/p>\n<p>quiz\u00e1 yo llegue a mirarte desde la risa c\u00e1lida,<\/p>\n<p>bajo las ramas floridas o desnudas de los \u00e1rboles,<\/p>\n<p>en una de las cuatro esquinas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 est\u00e9 enfrente, esperando,<\/p>\n<p>con un ramo de flores, y el cuello de mi abrigo largo<\/p>\n<p>desplegado, al modo de un dandi,<\/p>\n<p>mientras los coches pasan,<\/p>\n<p>y las mujeres bajan las escaleras con sus tacones.<\/p>\n<p>Y entonces, tal vez, te recordar\u00e9 con esa sonrisa t\u00edmida,<\/p>\n<p>pero s\u00fabitamente turbadora,<\/p>\n<p>el viento de Manhattan revolvi\u00e9ndote el cabello,<\/p>\n<p>y, al fondo, el Hudson, y la antigua melod\u00eda del puerto.<\/p>\n<p>Tus manos sobre el abrigo, mientras corres,<\/p>\n<p>s\u00f3lo una imagen fugaz,<\/p>\n<p>juego de luces, los cables del puente,<\/p>\n<p>alg\u00fan turista en pinceladas,<\/p>\n<p>yo dir\u00eda estupideces;<\/p>\n<p>y tus ojos sonreir\u00edan, con esa particular forma de contenci\u00f3n<\/p>\n<p>que abarca el mundo.<\/p>\n<p>Ignoro si aquel aroma de hibisco sigue perfumando<\/p>\n<p>el trozo de parque que nos prometimos,<\/p>\n<p>mientras sonaba la vieja canci\u00f3n de jazz.<\/p>\n<p>Pero d\u00e9jame decirte que, una vez, tuvimos\u2026<\/p>\n<p>Quiz\u00e1, una vez tuvimos<\/p>\n<p>ese ir\u00f3nico, leve destello<\/p>\n<p>que anuncia la eternidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Izara Batres, ganadora del Premio Mundial de Poes\u00eda Fernando Rielo 2016, con el poemario \u00abTr\u00edptico\u00bb. 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